lo
miré sobresaltada
sentí
la descarga de su ira
el
ídolo agonizaba en un pozo de mentiras
brotaba
mi rival
desde
aquella postura sin sentido
como
un árbol caído
sobre
sus propias ramas
envuelto
en la sombra
de
una vida ficticia
me
precipité
en
la emergente huída
a
través de los laberintos del miedo
vencido
el Minotauro
el
sol se hizo visible
respiré
aromas de libertad
